13.5.11

Cuán invisible son mis sentimientos, y cuánto mi dolor; si supieras, Oh, carissimus!
Si supiera mi voluntad expresar mi deseo, si pudieses ver a través de mi pecho, tal vez, tu corazón inocente comprendería, que la cuestión es que no entiendo nada de lo que está pasando y tengo tanto miedo. Abrázame por siempre, mi oído ceñido a tu pecho cantando una melodía de amor que llene mi espíritu y entibie mi cuerpo. Tengo que estrellar la carga en el pavimento para que no la roben, para salvarnos. Las luces y la música del carnaval me marean y no quiero bailar, quiero vomitar.