26.9.16

Se fue la nona. Se fue su sonrisa de angelito, su mirada inocente. Se fueron sus palabras complacientes y sus lagrimitas de sirenita. Te amo nonita, donde sea que tu conciencia repose, si es que en algún lado seguís viviendo.
Te voy a extrañar cada vez que vuelva a esa casa húmeda y fresca, sin estaciones. Voy a extrañar tu "¡Cintitaa!" y las caras que ponías cuando aparecía con alguna modificación estética demasiado moderna para tu gusto.
Los tallarines los dejamos hace rato, pero tus estofados nona, eran de lejos los más ricos. No te pedí la receta, y aun así siento que es parte de la magia que te llevaste con vos.
Es demasiada tristeza para sentir estando tan lejos, y sin haber podido acompañarte en tus últimos días. Perdoname nona. Perdoname por haber estado tan lejos.
Ya nos reencontraremos en los afiches del Chaqueño, en un abrazo amoroso, en una mirada tierna y compasiva. Te amo nonita , no te olvides de mí.