La humanidad entera
siente pena por si misma.
El hombre no puede evitar el egoísmo,
es propio de la especie.
No hay perros celosos
ni gatos vanidosos,
sólo el hombre ha cultivado
tales cualidades, tales sentimientos.
¿Qué sería de nuestras vidas
sin un poco de narcisismo?
Darlo todo por el otro
sin esperar nada a cambio,
descuidarse a sí mismo,
desatenderse.. en fin maltratarse.
La vida no sería plena sin el egoísmo.
Por supuesto, también
en exceso es nocivo,
para el resto y para uno mismo.
La pena frente a la alegría
¿es egoísmo?
Ya lo creo.
Pero no lo comprendo aún así..
Tu alegría me entristece,
tu felicidad me deprime,
tus ojos brillan, los míos mueren,
y tengo razón porque me duele.
Inevitable, pasajero,
indeseable, asfixiante.
Por aquel lado del mundo amanece,
y de este el día se viene abajo.
No hay cómo evitarlo.
Algunos se dan cuenta, y otros no.
pero en algún punto se percibe.
Se siente a los ojos humedecerse,
a la saliva espesarse.
La dicha ajena nos desdicha
aunque no haya motivos.
"Es así la vida..."
La especie sufre su evolución
y envidia a los perros y a los gatos.
Entre tanto.. fe, esperanza.
El planeta sigue girando
y dentro de poco,
el sol va a salir por este lado..*
3 comentarios:
hay perros celosos
Como pasa con todo cultivo, el cultivo del sentimiento de egoismo no es nocivo en si. Es nocivo si se trata de un monocultivo.
También nos hace daño el "des-ap-ego", el descuido de "si".
Me siento a gusto cuando pienso a mi "yo" como a una ciudadela sitiada. Con las murallas siempre a punto de ceder. Tengo la esperanza que, con la amenaza de que todo se desmorone, surja tambien la certeza de que reconstruiremos algo mas bello, mas puro, mas valioso, mas nuestro.
Me gusta tu escritura. Has leido a Nietzsche?
saludos, Ezequiel
hermoso ♥
Publicar un comentario